lunes, marzo 01, 2010

EL TRUCO DE LAS OVEJAS

1 de Marzo: todo similar hacia el camino del crecimiento. Avanzando por la senda intermedia de la felicidad y de la tristeza.Traspasando vertiendes que cada vez están más colmadas de agua. La experiencia se amolda al reto de la supervivencia. Y yo, les propongo un truco: "el Truco de las Ovejas". Gracias a mi amigo Legnanodana por la fenomenal ilustración. Saludossssss a todos. Tener buena semana.

EL TRUCO DE LAS OVEJAS

No había terminado de desvestirme cuando la cama me llamaba a gritos. Intenté apartar las cuentas en números rojos y no pensar. Hacer un vacío en mi cabeza (como cuando me hablaban las plastas de mis cuñadas) y dormir cómodamente. Había estado todo el día de un lugar a otro: pagos por la contribución, pago de la comunidad, pagos, pagos, pagos. ¡Manolo, dame dinero para comprar!, me decía mi novia actual. Tocaba tanto fondo en el banco, que ya olvidaron sonreírme cuando me veían entrar.

Sin poderme dormir, dejé el pensamiento de dinero = felicidad, y recordé un método que me enseñó mi abuela Julia para acabar roncando en un abrir y cerrar de ojos. Quizás el truco que tenía mucha gente: “contar ovejas”, el más efectivo según ella.

Centré mi pensamiento en un verde prado repleto de ovejas tras la valla esperando salir para ser contadas. Puestos a imaginar, había una casita con un tejado rojo y unas ventanas con cortinas blancas. Un pequeño árbol daba sombra a un balancín que había en el recibidor de la casa. Las ovejas, como en una carrera, con una pata adelantada a las demás, esperaban a que les diera la señal de salida. Y así lo hice.

Una oveja saltó con sus dos patas delanteras dobladas y una leve sonrisa en su cara. Me miraba cuando la conté. Pensé en el número 1 asemejándolo con cosas. Recordé viejos tiempos en los que jugábamos al potro y decíamos: A la una mi mula, y saltábamos sobre el potro poniéndole las dos manos sobre la espalda. También fui el número uno lanzando el balón medicinal en el colegio.

Las demás ovejas me miraban ansiando que las contara. La segunda oveja saltó con una sonrisilla similar a la de la primera. Imaginé un 2 y le di la vuelta, era un cinco leído al revés. Dos era la segunda letra del grupo que me gustaba y dos, de los tres hermanos que tengo, se habían casado ya. Yo estaba a punto de igualarlos.

Oí unos balidos en mi cabeza que me recriminaban. “Me desvié, lo siento” les dije. ¿Pero qué estoy haciendo?, ¿pidiendo perdón a unas ovejas imaginarias?

La tercera oveja pasó más lentamente hasta el lugar del salto, me dio tiempo para pensar en que “No hay dos sin tres” y “Uno es soledad y tres son multitud”. Refranes de mi madre (que a veces solía trastocar un poco). Una vez acabó diciéndome: “Más vale pájaro en mano que te crecerán los enanos”. Al tiempo descubrí que ser pequeño no había sido la causa de que no me enterara de nada de su significado.

La cuarta oveja saltó de golpe sin que yo pudiera pensar en ese número y la quinta me trajo el “No hay quinto malo” y “Cinco, por el culo te la hinco”. Vaya cara se le quedaba a Ruti cuando le rimábamos eso en el colegio. Su preciosa cara se convertía en la del malo de las películas de terror esforzándose para ser aún más feo.

Texto: David Coleto Mozos
Ilustración: Legnanodana

8 comentarios:

ketsuo dijo...

jeje yo tb contaba ovejitas para tratar de dormir pero nunca me funcionó, creo que se iban transformando en aliens o derrepente algún lobo se las iba comiendo...terminaba prendiendo el tele para dormir =D

Muchas gracias por visitar mi blog, y por supuesto me gustaría colaborar con algun dibujo para uno de tus posts, escríbeme a kamekomix@gmail.com cuando desees

Saludos

Espíritu Caótico dijo...

Lo de las ovejitas es un mito, aunque creo que también es una leyenda, no conozco a nadie aún que se haya dormido contándolas... jaja. Saludos... ya te escribí al mail para colaborar.

Pablo Iván Ríos dijo...

Excelente texto y magnífica ilustración! Felicitaciones!

Pablo Iván Ríos dijo...

Excelente texto y magnífica ilustración! Felicitaciones!

Espíritu Caótico dijo...

Gracias amigo Pablo Iván. Me alegra saber que tú me das esas buenas vibraciones. Saludos

cristina dijo...

hola wapi!yo tb contaba ovejitas pero hace unos meses cuento lavabos,grifos..........jejeje!muy xulo xiki.1besito

Espíritu Caótico dijo...

jaja, pinturas, muebles...y luego contarás cocinas, salones, alcobas... jeje. Besitos peke. Tq

Sonia dijo...

pfff yo tampoco me he dormido nunca contando ovejas, lo que si cuento son los pagos como tu dices.jeje.

Un saludito